5 Consejos para que tus hijos sean ordenados

El orden se aprende desde pequeños y se cultiva en casa en todo momento. Sin embargo, este es uno de los aspectos que debemos reforzar a cada instante. Como padres muchas veces solemos amenazar y castigar a nuestros hijos por ser desordenados. Y es que nadie nace sabiendo lo que es tener todo en su sitio y hacer las cosas de una manera que permita conservar la postura en todo momento. Si amenazamos siempre y castigamos, poco a poco vamos creando inmunidad en nuestros hijos: cada vez debemos gritar más fuerte y al final todo resulta contraproducente y negativo. ¿Cómo educar para evitar el desorden? ¡Toma nota!

  1. Tiempo: Muchas veces las prisas nos hacen olvidar que los niños son parte de un largo proceso de entrenamiento y aprendizaje. Queremos evitar que todo se prolongue y terminamos recogiendo y ordenando cosas que nuestros pequeños podrían hacer. El mensaje es claro: estamos fomentando que se despreocupen por hacer sus cosas. Por ello, deja que se tomen el tiempo necesario para aprender a colocar todo en su sitio, aunque quede mal, lo importante es que ellos lo hagan siempre.
  2. Describir: ¿Cómo podemos hacer algo que desconocemos? Si los niños están aprendiendo, deben recibir instrucciones claras y precisas de los pasos a seguir para ordenar. Intenta hacer una lista de objetivos o una especie de manuales e instrucciones que ayudarán a seguir caminos claros para el orden. Añade horarios y todo un cronograma para ello.
  3. Refuerzos: Esto es básico como factor motivacional. Si tu hijo ha ordenado algo bien, debes hacérselo saber y reforzar emocionalmente la conducta. No hay herramienta más poderosa que el afecto y la gratitud por algo bien hecho.
  4. Negociar: A veces creemos que en todo momento debemos estar encima de nuestros hijos, pero estamos ignorando que no siempre podemos controlarlo todo y que ellos también pueden elegir “cómo ordenar” sus cosas. Por lo tanto, es importante negociar con él cómo es que la habitación o sus cosas personales tendrán el orden que puedan consensuar. Deja que a esto también le impriman un poco de su personalidad.
  5. Ejemplo: ¡Sí, como siempre! El orden se transmite a través de un esquema infantil básico: la imitación. Todo niño necesita aprende con el ejemplo de su casa y de sus padres. Te apostamos a que, si tú eres ordenado, será más fácil que tu pequeño o pequeña crezcan con hábitos de orden permanentes. ¡MUCHO CUIDADO EN ESTE PUNTO, PORQUE RECUERDA QUE NO PUEDES EXIGIR ALGO QUE TÚ NO HACES!