5 tips imprescindibles para ser mejores padres

La verdad es que no hay una guía ni fórmula secreta para poder ser un mejor padre o madre. La crianza es un aspecto que se aprende a través de prueba y error; como dicen los viejos sabios: solo se aprende a ser padre intentándolo diariamente y afinando cada detalle. Por fortuna, sí que contamos con ramas científicas y equipos de psicólogos, sociólogos, pedagogos y trabajadores sociales que durante muchos años han intentado describir algunos patrones para ayudarnos a mejorar en nuestro papel de padres:

  1. No escondas los afectos: Esto es fundamental. Muchas veces pensamos que mostrarnos amorosos y brindar apapachos hacen que nuestros hijos “nos tomen la medida”; sin embargo, las investigaciones concluyen que ser un padre afectivo es mucho mejor para establecer un vínculo de confianza eterna y seguridad con nuestros pequeños.
  2. No sobreproteger: Sabemos que ese pedacito de cielo es lo más importante para nosotros. Es más, no queremos que ni el aire lo toque; no obstante, una cosa es vigilar las condiciones para que esté seguro, y otra evitarle todo tipo de experiencias para que aprenda a interactuar con el mundo. Y mejor aún, si les pasa algo, aprenderán el porqué de las cosas. Suéltalos un poco.
  3. Tiempo: Reza un viejo proverbio: “Dime a qué dedicas tu tiempo libre y te diré qué amas”. Totalmente cierto, dedícales siempre tus momentos libres, o al menos la mayoría de ellos. Ten en cuenta que la infancia vuela y después ya serán adolescentes que por necesidad de autonomía se alejarán un poco de ti. Aprovecha y propón siempre cosas en familia, disfruta al máximo con ellos. Recuerda cada día están dejando de ser niños.
  4. Predica con el ejemplo: Si tú quieres que hagan algo o dejen de hacerlo, empieza por poner el ejemplo. Los niños aprenden y hacen lo que ven de sus padres. La explicación es sencilla: las primeras estructuras cognitivas se crean a través de la imitación, donde el niño reproduce todo aquello que ve de las personas amadas. Sírvete de este proceso y enseña a través del espejo.
  5. Crea una identidad y memorias: Fotos, recuerdos de eventos graciosos, logros, triunfos, e incluso las crisis y momentos difíciles. Sí, construye toda una historia que hable de ti y tu familia, una línea de tiempo en donde vayan plasmando sus aventuras. Te encantará en unos años recordar todo con una sonrisa. Una familia con identidad y con un pasado bien elaborado, puede proyectarse hacia el futuro. Si sabemos de dónde venimos, sabemos hacia dónde vamos.